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jueves, 17 de noviembre de 2011

Crepúsculo

Crepúsculo: "Etapa declinante que precede al final de algo"


Acabo de recibir una llamada que me abre una de las últimas puertas hacia el final de mi último sueño. La semana que viene puede que aquello con lo que soñé en el hospital esté muchísimo más cerca.



Fotografía: embalse de Santillana (Madrid)

miércoles, 24 de agosto de 2011

Arte conceptual

Sigo a vueltas con el concepto y el discurso artísticos, sobre todo cuando se habla de fotografía. Y al obcecado fielato que se le sigue procesando en las escuelas de fotografía, hasta tal punto que este extremismo se me antoja ya rancio, caduco y obsoleto. El urinario de Duchamp data de 1917, ¡ya va haciendo tiempo!

Y digo esto desde el cansancio de tener que leer, ver y oír, repetidas veces hasta la saciedad, que cuando una "supuesta obra de arte" carece de estética, es ininteligible, o absurda, o grosera y, lo peor, que en el fondo se burla del espectador, lo denominan arte conceptual. Y lo que ha sido la revolución en el arte, que la idea esté por encima del objeto que la representa, se ha convertido en el refugio de los caraduras y la muletilla de la gran masa.

El culmen de tamaño despropósito fue aquella exposición, celebrada en París hace dos años, en la que la obra consistía en una galería de arte con todas sus paredes pintadas de blanco y completamente vacía. Y para colmo, o más bien para "cachondearse de todos los espectadores" se tituló "Vacíos". Señores inventores de lo inventado, John Cage compuso una canción que era sólo silencio de 4 minutos y 33 segundos e Yves Klein expuso ya una habitación blanca y vacía, y vendió espacios vacíos de París por oro (y se hinchó a venderlos), y eran los años sesenta. Está ya todo inventado. Recuerdo haber leído en aquella ocasión de un crítico que al ver la exposición se quedó anonadado ante la "pureza" del concepto. ¡El colmo!

Pues no, no es el como. El fin de semana pasado un "artista" (jajajajaja) se encerró en una jaula con un montón de gallinas mientras él dormía la mona por los efectos de los barbitúricos, ansiolíticos y demás mandangas que le administraba su novia, también "artista" (jajajajaja). Quería "mostrar que somos todos iguales, independientemente del lugar que ocupamos en la cadena alimentaria". ¿Es un geta o un gilipollas? O quizá sea un artista conceptual, quién sabe.



Después de pensarlo mucho, yo también me he vuelto artista conceptual. Y esta es mi primera foto en este campo, titulada "Desechos de tienta". El concepto está claro, ¿o no?


viernes, 17 de septiembre de 2010

Decisiones

Afirmaba Ortega y Gasset que «Yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella no me salvo yo».

Y yo digo que "Yo soy yo y mis decisiones, y si las acierto, jamás lo sabré yo"

Nos pasamos la vida decidiendo, hasta para cruzar la calle, el color de un vestido, si la llamas o no, si no la vuelves a llamar, si ríes o si lloras ... si te vas o te quedas.

A veces me paro unos minutos y pienso ¿cuántas decisiones he tenido que tomar para llegar aquí?, y si hubiera cambiado alguna ¿dónde estaría ahora?

Hasta para el acto fotográfico es determinante, y yo diría que crítico, el hecho de decidir: qué, cuándo y cómo. Y en esto se distingue la buena fotografía del resto, en la decisión que toma el fotógrafo al hacerla: sobre qué fotografiar, en qué momento y con qué encuadre. Por eso, ahí está el Mundo, que es el mismo para todos, y no hay dos fotografías iguales.

Las fotografías NO cuentan historias. Eso es una tontería (salvo para los concurso de fotografía de ron BRUGAL). Las fotografías muestran un instante y no de forma inocente porque son fruto de una decisión, abren una puerta, y hablan más del fotógrafo, que de lo fotografiado.


NO HAY INSTANTES DECISIVOS, SINO DECISIONES DECISIVAS.

Donde lo lleven a uno siempre se acaba sabiendo. A dónde le hubieran llevado la decisiones contrarias, jamás. Por eso nunca sabremos si acertamos.

Entonces, no lo pensemos más .....




Fotografía: Wulaofeng (Five Elderly Men Peaks), Lushan Mountain (Provincia de Jiangxi, China)

martes, 7 de septiembre de 2010

Tangueando: desde un sueño hecho pedazos

Recuerdo la letra de un viejo tango, pura poesía, que cuenta el retorno de un hombre al barrio que le vio nacer. Me encanta este lamento vital, un lamento que va desgranando el pesar del que vuelve a su origen después de un fracaso existencial:

“Con el pucho (colilla) de la vida apretado entre los labios,
la mirada turbia y fría, un poco lento el andar,
dobló la esquina del barrio, curda ya de recuerdos,
como volcando un veneno esto se le oyó cantar:
Vieja calle de mi barrio donde dí mi primer paso,
vuelvo a ti gastado el mazo en inútil barajar,
con una daga en el pecho, con mi sueño hecho pedazos,
que se rompió en un abrazo que le diera la verdad…..

Aprendí todo lo bueno, aprendí todo lo malo,
sé del beso que se compra, sé del beso que se da;
del amigo que es amigo siempre y cuando le convenga …….

Aprendí que en esta vida hay que llorar si otros lloran
y, si la murga se ríe, uno se debe reír;
no pensar ni equivocado... ¡Para qué, si igual se vive!
¡Y además corrés el riesgo que te bauticen gil! ……

La experiencia fue mi amante; el desengaño, mi amigo...
Toda carta tiene contra y toda contra se da!
Hoy no creo ni en mí mismo. Todo es truco, todo es falso,
y aquél, el que está más alto, es igual a los demás...
Por eso, no has de extrañarte si alguna noche, borracho,
me vieras pasar del brazo con quien no debo pasar"


Así que lo mejor si un sueño se hace pedazos cuando lo abraza la realidad (¡qué hermosa metáfora!), es ponerse a tanguear. Quizá en los compases de una milonga uno encuentra el consuelo, o en los vapores de una curda o en los brazos de una "mina" ..... (y no lo digo yo, lo dice el tango).


jueves, 6 de mayo de 2010

Pugilismo y vuelta a China

Hoy necesitaba una imagen evocadora, así que me he ido directo al vastísimo archivo de mi último gran viaje (como dice mi amigo Pablo, he tirado de Chinoteca).

Ha sido una semana de esas que en términos pugilísticos se podría denominar de encajar golpes. Pero no sé cómo lo he hecho para lograr subir la guardia, me he ido contra las cuerdas y a encajar uno detrás de otro (¿será que alguno de los golpes ya me suena de haberlo recibido antes?). Eso sí, el duro entrenamiento se ha notado en el juego de piernas, en las fintas y en cómo hacía rodar cada golpe por los guantes sin que mi mentón se resintiera. Digamos que he salido ileso, pero con dudas.

El ring, de momento, se me hace muy grande y no domino el terreno. Pero creo que cada golpe me ha enseñado algo.

Y venga, he de ser justo y menos llorica: ha habido sus cosas buenas (aunque sean las palmaditas en la espalda de "enhorabuena" por tu trabajo).

Tengo lista la edición de fotografías para mi ilusorio y pretencioso "book profesional", ayudado y orientado por un profesor de la escuela. Me va a doler producirlo, pero ya me han avisado que o voy a lo grande o se ríen. Y doler viene del verbo "gastarse la pasta".

Encima ya sé lo que me espera, porque la crisis va para largo. Pero he de intentarlo, o si no, nada tendría sentido. En el sofá no me voy a quedar. Me pondré otra vez los guantes y a saltar al ring.

La semana que viene sabré cuánto me cuesta el calzón de seda con ribetes dorados, que acabará lleno de sangre, sudor y lágrimas.

Como terminaba uno de sus sonetos Miguel Hernández, "¡cuánto penar, para morirse uno!".

Pero allá que voy.

Ahora no me apetece, pero tengo que dedicar una entrada al "jugosísimo máster", incluyendo una tremenda bronca de la jefa de estudios a mi grupo con palabras como "falta de educación", "pasotismo", "vaguería", y bla, bla, bla. Pero eso será otro día.



Fotografía: Río Qiangtang, en Huangshan (provincia de Hanui, China)


viernes, 23 de abril de 2010

Los nobles Caballos beben cerveza

Los nobles Caballos, estos magníficos seres cuyo espíritu, fuerza y sensibilidad los hace tan especiales, a menudo se encuentran en medio de una vorágine de terrenos cambiantes rodeados de tigres hambrientos que los pondrán más que a prueba, ya que los caballos sólo saben plantarse ante la vida de una sola forma y es de frente.

Esta es una de las condiciones que hacen que el Caballo no soporte aquellos cambios basados en los engaños que puedan perjudicar esa nobleza que llevan arraigada en lo más intimo de su ser. El engaño, la traición, la informalidad pude llegar a ser muy cruel para seres tan sensibles.

Seres de una gran fuerza, son capaces de llegar a su límites con tal de hacer las cosas bien en cualquier ámbito, aunque dejen su salud en ello y si deben afrontar la adversidad están preparados, pero si ésta lleva consigo la injusticia, se revelarán ante ella con todas sus fuerzas.

Pero no deberán decaer a nivel espiritual, por que éste va a ser para los caballos su mayor punto de apoyo, cuando vean que su libertad natural se encuentre limitada pueden sufrirlo con mucha intensidad, solo refugiarse en su espíritu o su interior, les permitirá sobrellevar los cambios negativos a su forma de ser.

¿Qué le ocurre a un caballo cuando se ve acorralado por tigres que le han tendido una trampa? ¿Intenta huir coceando? ¿Se defiende a bocados?

Se hincha a beber cerveza, a ver si cuando la vista se le nubla, los tigres cobardes que le atacan por la espalda desaparecen.


miércoles, 3 de febrero de 2010

Y llegó la luna llena

Hablaba ayer de desilusión y pasotismo en el máster. Pues bien, hoy nos han convocado a una reunión con el coordinador el próximo lunes. Lo que me voy a reír, empezando porque faltará la mitad de la clase. El lunes, lo cuento.

Hablemos de cuestiones menos trascendentes.

El sábado esperando inspirarme y capturar la luna llena, apostado desde el inicio del atardecer entre unas rocas, pasando frío y con la espalda dolorida, se hizo de noche, pero la luna no aparecía. Hasta que unos pequeños reflejos de luz en las nubes anunciaban que Selena en todo su esplendor despertaba una noche más y jugaba a desperezarse entre las nubes, como si se de un edredón de plumas se tratara.

Y entonces, con la cámara preparada en el trípode, embelesado con la hermosura que se me ofrecía ante los ojos, empecé a medir la luz y dejé que mi cámara hiciera su trabajo durante los 8 minutos que duró la exposición.

Mientras tanto, a contemplar el espectáculo.

Como me gusta hacer estas fotos, aunque no sean valoradas. Ahora está de moda fotografiar el llamado "tercer paisaje", paisajes a camino entre la ciudad y el campo, con escombros, rodadas de coches, restos de botellones y fiestas sexuales. Que se vayan a la mierda. Sí, lo he escrito bien, a la mierda. Yo me quedo con mi naturaleza y su lado misterioso y mágico.

Otros que se hagan fotos en pelota picada en su casa, acariciándose con fragor su miembro viril en pleno esplendor, y escriban al lado el texto de un sms de móvil, intrascendente y estúpido. Seguro que lo expondrán en alguna escuela de fotografía que imparte másters internacionales, como joven promesa de la fotografía. Y quien no lo crea, que lo vaya a ver.

Que asco de vida ...... yo me vuelvo a lo mío.


Desilusiones y pasotismo general

Últimamente no dejo de escuchar a mi alrededor estas dos palabras: "desilusión" y "pasotismo".

En mi grupo del máster los compañeros, la mayoría, están desilusionados y se quejan del pasotismo de los profesores/tutores/directores. Los profesores están desilusionados con los alumnos y se quejan de a su vez del pasotismo estudiantil.

Los "artistas" están desilusionados por el pasotismo del mercado. Los galeristas desilusionados, pasan. Los amigos pasan y tú te desilusionas. Así que tu pasas de tus amigos, y les desilusionas.

Pongo a la venta fotografías a precios ridículos en la exposición para ayudar con lo que saque a las víctimas de Haití y la gente pasa. Hasta tal punto que algunos de los visitantes a la galería miran el anuncia en letras rojas "Ayuda Haití", y se van para otro lado, corriendo, como si no lo hubieran leído. Uy, no vaya a abrir el álbum y venga alguien a convencerme de que compre una foto. Ya he comprado un billete simbólico de 1€ el otro día en el metro, ¿qué más quieren?

Pero aquí ¿qué pasa?

Yo, no es que ande desilusionado. Me han enseñado a tener los pies sobre la tierra aunque la cabeza esté en las nubes. Y sobre todo, a pensar que las cosas van a salir mal siempre. Al contrario, no paro de encontrar gateras por donde quizá pueda colarme cuando me convierta en gato. Porque puertas, lo que se dice puertas, cuesta abrirlas y mucho.

Sin embargo, pasotismo lo veo por todas partes. Así que me uno al clamor popular, y yo paso también. Pero no me van a desilusionar. Y las palmaditas en la espalda, el palabrerío que se lo guarden, que os los guardéis ... yo me pondré a hacer fotos. Aunque sean malas.


Fotografía: embalse de Santillana (para variar), un día nublado con luz bastante difusa.

domingo, 31 de enero de 2010

Esperando la luna llena

En muchas ocasiones el discurso, el concepto, el contenido, el mensaje y todas esas piedras angulares de la fotografía moderna que nos pretenden meter en el cerebro se van "al carajo" cuando uno se planta delante de la Naturaleza y descubre esas hermosas escenas que te brinda delante de los ojos, tan intrascendentes y pasajeras, como las nubes que lo adornan.

Aquí no hay concepto, ni mensaje (¿o sí?). Sólo pura belleza y pura búsqueda de los estético. Sin más pretensiones que plasmar en pixeles un momento mágico e irrepetible.

Y yo allí delante, esperando en mitad de la nada a que saliera la luna llena ...

viernes, 22 de enero de 2010

Jabugo y Don Eugenio, una mirada pictorialista, la maldita RENFE y las penas de amor

Hoy volvía en el tren después de impartir la primera clase del Curso de fotografía que estoy empezando. La vocación docente no es nueva en mi. La fotografía y la pasión que en mi despierta me han motivado a preparar e impartir este curso. Y no debo de engañarme, la necesidad de obtener algún ingreso para paliar la penuria económica que se me avecina.

Como digo, regresaba a casa hambriento y cansado. Y claro, hay que usar el transporte público que es barato y ecológico: cuando no se "averían" las catenarias, te vomitan en una estación y te anuncian por megafonía que se interrumpe el servicio, así porque sí, y vuélvete a casa como puedas. QUE IMPRESENTABLES.

Así, he tenido más tiempo para leer. Un artículo de Rosa Montero me ha llamado la atención hablando sobre el amor en la vejez. En él citaba al escritor Alejandro Gándara y la ridiculez que la pasión despierta, vista desde fuera. Comparaba las penas de amor con el marearse en un barco: tú te sientes morir, pero a los demás les produces risa. Esta visión grotesca que ridiculiza tal vez los sin sentidos amorosos de la pubertad y la vejez, desde la visión que me ofrece mi madurez y mi experiencia personal me ha producido una gran nausea. Un completo desacuerdo.

No conozco, por más pueril y vana que sea, pena de amor que me pueda producir risa. Más al contrario, me produce una tremenda tristeza y desolación. No hay dolor más terrible que cuando el corazón se rompe hecho añicos, cuando la indiferencia te cubre de luto y el desamor te desangra el alma.

No, señor Gándara, una pena de amor no es un mareo en un barco. Una pena de amor es un naúgrafo sin barca, una nausea del alma, el más terrible de los desiertos y la cadena perpetua de la esperanza. Si le produce risa es que nunca jamás le han destrozado el corazón. Y si nunca le han destrozado el corazón, señor Gándara, usted no ha vivido.

Fotografía: plato de jabugo y vino Don Eugenio, regalo de mis grandes y entrañables amigos Cinta y Eugenio. Técnica pictorialista, sin Photoshop: luz natural de un ventanal, bodegón reflejado en cristal con fondo pintado en gris, que da ese aspecto mortecino a los colores y un pequeño toque "flu". Fotografía descartada para mi próxima exposición, pero un interesante experimento que me abre nuevas vías para explorar.



viernes, 1 de enero de 2010

Despidiendo el año 2009

Nueve meses hace que inicié este blog. Y hoy, día 1 de enero del 2010, me ha dado por recapitular: 7.151 visitas, una media diaria de 26 y el récord increíble, para mi, de haber recibido un día 156 visitas.

Así que es hora de agradecer a mis visitantes su apoyo incondicional, a los que comentan (muy, muy pocos) y a los que en el anonimato hacen que con sus visitas me anime a seguir con este blog. Blog al que tengo un poco abandonado y en el que las entradas son caóticas y muchas veces sin sentido, viscerales.

A todos quiero agradecer vuestras visitas, sin las que sin duda, este rincón de la gran red desaparecería. Así que como promesa de año nuevo, tengo la firme intención de darle "más vida" y actualizarlo mucho más a menudo. ¡No será porque no tenga fotos ...... de eso, afortunadamente, no me falta!

Creo que pertenezco a una rara especie animal que de vez en cuando pierde las conexiones neuronales y se le "pira la olla", o más correctamente dicho, nos da un ataque de locura, nunca premeditado y de duración imprevisible. Ayer, en lugar de andar atragantándome con las uvas y alcoholizándome, como la mayoría de los mortales, se me desconectaron las neuronas y me fui a recorrer mis rincones favoritos de la sierra, buscando una nueva vuelta de tuerca a una serie fotográfico que ando persiguiendo, sobre la luna llena.

Mereció la pena, sí que mereció la pena.

Amigos, os agradezco de corazón vuestras visitas e intentaré recompensaros con las mejores fotos que sea capaz de hacer.

QUE TENGÁIS UN FELIZ AÑO 2010




jueves, 24 de diciembre de 2009

Noche-Buena

Que bueno y que emotivo que todos los seres humanoides estén ahora con sus ¿seres queridos? bebiendo, comiendo, reventando, riendo,.... e incluso algunos se regalen cosas en nombre de un gordo llamado papá Noel, o algo así. Que alegría deben de tener los dueños de El Corte Inglés. No hay crisis, eso es un bulo.

Y que a gusto se está solo, delante de esta pantalla enajenadora de humanoides.

Paz y amor para todos los humanoides, enajenados o no.

Fotografía: Chester Bennington, cantante de Linkin Park. Toma directa de cámara, sin Photoshop.

Sí, es un tipo gritando y un fantasma que se le aparece ..... no he bebido ni me he tomado nada. Es que yo soy así.

sábado, 23 de mayo de 2009

Retrato con luz natural

Ando embarcado en varios trabajos fotográficos que me tienen totalmente secuestrado, de ahí el abandono al que tengo sometido el blog.

Tan exprimidas tengo las neuronas que no logro sacar de ellas ni tres líneas de escrito. Ya vendrán tiempos mejores.

Este retrato está tomado durante una clase de prácticas con iluminación natural, pero me gusta "dramatizar" las fotografías y llevarlas a estos contrastes.

Me maravilla lo que un palio negro de fondo, unos esticos y unos reflectores pueden conseguir con la mejor de las luces: la del sol.




sábado, 9 de mayo de 2009

El equipo Hoyt: una historia sobre la superación

Ayer descubrí esta historia.

No fui capaz de terminar de ver el video sin romper a llorar. Hoy lo he vuelto a ver y de nuevo las lágrimas han inundado mi rostro y mi corazón.

Esto es una demostración de lo que un ser humano es capaz de hacer con tan solo proponérselo y dedicar todas sus fuerzas en el empeño. Para los que amamos el deporte y sabemos lo que es sufrir nadando en el mar, montando en bici o corriendo. Para los que nos pasamos el día quejándonos por cualquier cosa insignificante. Para los que nos deprimimos cuando estamos enfermos. Para los que nos estresamos por tener que trabajar. Que necios que somos .....

Esto es una historia de superación.


El Equipo Hoyt son un padre (Dick Hoyt) e hijo (Rick Hoyt, nacido en 1962) en Massachusetts que compiten juntos en maratones, triatlones y otros desafíos físicos. Rick tiene una discapacidad adquirida al momento de nacer por falta de oxígeno a su cerebro ya que su cordón umbilical se enredó alrededor de su cuello lo que le originó una parálisis cerebral. Dick lo lleva en una silla especial acoplada al frente de su bicicleta, lo arrastra en un bote especial cuando ellos nadan y lo empuja en una silla de ruedas adaptada cuando ellos corren.
Gracias a sus padres, que ignoraron el diagnóstico de los médicos que indicaron que el se mantendría en un estado vegetal persistente y a los ingenieros de la Universidad Tufts, que reconocieron que su sentido del humor indicaba inteligencia, a la edad de 12, Rick fue capaz de aprender a usar una computadora especial para comunicarse, usando movimientos de su cabeza. Las primeras palabras que él logró escribir fueron "Vamos Bruins!", es entonces que la familia comprendió que era un fanático de los deportes.
Ellos entraron a su primera carrera en 1977, una carrera benéfica de 5 millas para un jugador de lacrosse lesionado que fue compañero de escuela de Rick.
Dick es un Teniente Coronel retirado de la Fuerza Armada de los Estados Unidos en la Guardia Nacional Aérea. Rick logro un Grado académico de la Universidad de Boston en Educación especial y ahora trabaja en el Colegio de Boston. Ellos continúan compitiendo en carreras y además, son Oradores motivacionales.
Hasta junio del 2005, el Equipo Hoyt participó en un total de 911 eventos, incluyendo 206 Triatlónes (6 de los cuales fueron competiciones Ironman), 20 Duatlónes y 64 Maratones, incluyendo 24 Maratones de Boston consecutivas. Ellos además han manejado bicicleta y corrido a lo largo de los Estados Unidos en 1992, una jornada de 3,735 millas que les tomo 45 días.

(Fuente: Wikipedia)





Cuando una vez se le preguntó a Rick que cosa desearía darle a su padre, el respondió "La cosa que yo más quiero es que mi padre se siente en la silla y que yo pueda empujarlo."


José Miguel, gracias por haberme descubierto esta bella historia ¡cuánto habríamos pagado por poder haber hecho un reportaje fotográfico!

jueves, 5 de marzo de 2009

La espera















Aguardando la tormenta.

Una larga espera.

De ésta no me libra ni Dios.

O acaso es Dios el que me la manda.

Yo sigo esperando.

Hace frío.

La veo venir, pero ni me inmuto.

Que hermosa es, pero casi mejor que hago algo.

Me voy hacia ella, cuanto antes me alcance mejor. Ya no aguanto la espera.

viernes, 9 de enero de 2009

De miedos y otras hierbas



















Se ha escrito tanto sobre el miedo que uno se podría pasar toda la vida leyendo y leyendo. Por qué escribir algo más…

Alguna vez me he preguntado sobre la primera vez que tuve miedo... pero no me acuerdo. Aunque si recuerdo la última vez que lo he tenido. ¿Será que nuestros miedos se olvidan? Estoy seguro que no, porque los miedos se aprenden y se guardan en nuestra maldita memoria asociativa. Ay esos “perversos” padres que educan a sus hijos inculcándoles el miedo, no saben cuánto mal hacen.

Entonces me pregunto si la primera vez que tuve miedo fue porque lo había aprendido, porque me lo habían contado, porque me habían amenazado…. o si existen miedos genéticos, por el mero hecho de ser un hombre.

Vaya, ahora recuerdo, sí, lo recuerdo. Recuerdo ese día en el que la quietud y la tranquilidad que me protegían se resquebrajaron de repente. Recuerdo ese día en el que la cálida penumbra que me cobijaba se abrió de par en par. Recuerdo ese día en el que la luz del otro lado me cegó. Y sentí miedo, mucho miedo. Sentí miedo porque no sabía lo que había al otro lado, y si lo hubiera sabido me habría muerto del susto. O por lo menos me habría resistido más a salir.

Malditos miedos.

(Esto se lo dedico al bestia que me sacó de allí agarrando mi cabeza con unas pinzas …¡pero qué animal, coño!)

jueves, 25 de diciembre de 2008

Tras la nevada




















Dudar que la esencia de este Planeta tenga un componente mágico, o aún peor, no ser consciente de ello, es lo que lleva a la mayoría del género humano a pasar por esta vida sin disfrutar del más bello y sorprendente de los espectáculos: la Naturaleza.

Hace dos sábados la nieve transformaba el campo con un blanco manto mágico, y el sábado siguiente, un cendal de nubes se tiñe de colores para despedir el día y lavarse la cara en las aguas del pantano. Allí se suceden magentas, salmones, amarillos y azules en aquelarre de colores que pintan el cielo

Y verse allí, sólo, bajo ese palio lujurioso no tiene precio. Y el que pueda tener, aún con sangre, se paga.

Hasta la impávida piedra que asoma no quiere perderse el ocaso, y se queda boquiabierta y con los ojos atónitos, sin pestañear por no perderse ni un segundo de lo que allí acontece.

Ya he leído y escuchado de varios afamados fotógrafos, de cuyos nombres ahora no quiero acordarme, que fotografiar atardeceres es cosa de “fotografiadores” noveles y pueriles, amas de casa, jubilados y otras huestes similares. Que desde que existe la Tierra, cada día se pone el sol, que al año hay 365 atardeceres …. que un atardecer es sólo un atardecer.

Pues bien, mejor que piensen eso, que se vayan a fotografiar modelos en pelotas delante de fondos surrealistas, vendan sus fotos y sus libros, den conferencias y me dejen a mi aquí sólo, bajo el cielo, disfrutando atardeceres y soñando.

sábado, 22 de noviembre de 2008

Metamorfosis



















Se define la metamorfosis como la “mudanza que hace alguien o algo de un estado a otro, como de la avaricia a la liberalidad o de la pobreza a la riqueza”, y también como un “cambio que experimentan muchos animales durante su desarrollo, y que se manifiesta no solo en la variación de forma, sino también en las funciones y en el género de vida”.

Lo que no nos cuenta es por qué se produce, qué lo causa.

La vida te sorprende con hechos que marcan tu vida, que la cambian. Y el azar cruza en tu camino ciertas personas que igualmente te marcan, te cambian. Incluso a veces en forma de un simple y efímero encuentro.

El fin de semana pasado conocí, esta vez por un regalo de la vida, de mi mujer, una de estas personas que te cambian la vida, o mejor dicho, como el dice, la forma de verla. Fernando Puche . Fotógrafo, escritor, amante de la Naturaleza. Y mucho más ...

Sus palabras, su forma de ver, concebir, reflexionar, sentir, han provocado en mi el deseo irrefrenable de iniciar una “metamorfosis”.

Su concepción del hecho fotográfico, y por ende de la vida, abren la puerta a la reflexión interior, al reajuste visual, la búsqueda de lo no evidente, la renuncia a la obviedad, ya que ésta es sin duda una de las cadenas de la esclavitud creativa.
Sus frases, sus conceptos, sus ideas, sus propias fotografías invitan a despojarse de toda ropa y empezar el nuevo camino en la mayor de las desnudeces. Desde aquí, invito a conocer su obra. Reflexionar sobre ella, encontrar nuestro paisaje interior, ver, observar, ejercitarse, ... observar ...., es el inicio de un fascinante nuevo viaje a lo imaginado.

Ojalá una inesperada metamorfosis mude mi estado, rompa las cadenas que me impiden ver y transforme mi avaricia fotográfica en libertad.

Pero cuidado, que a lo mejor lo que vemos dentro de nosotros no nos gusta.

Dedicado a Fernando Puche. Gracias por abrirme la mirada.

Fotografía: Lushan, Five Elder Man Mountain (China, julio 2008)