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jueves, 20 de octubre de 2011

Sin nada que celebrar

Hoy es un día como casi todos los días: sin nada que celebrar.

Se va el verano, llega el otoño. Suben las transaminasas, bajan los leucocitos. Una semana sin tomar pastillas, pero sigo sin nada que celebrar.

El sol asoma tímido por la ventana. Las crías de petunia se retuercen buscando la luz, abriendo tímidas sus párvulas hojas. Un bostezo también las saluda. Y aquí no hay nada que celebrar.

Dos segundos. Dos. Y vuelta a empezar. El Southern Confort tendrá que esperar. Tic, tac, tic, tac. Que contento estaba y por dos segundos, dos, no tengo nada que celebrar.




Fotografía: otra hija que me gusta y he de perder. Pertenece a mis nuevos trabajos pero no encaja con sus hermanas, ¿o sí? No sé, el caso es que de momento, perdida es. Otro rincón de Cantabria de cuyo nombre no puedo acordarme.



viernes, 16 de septiembre de 2011

Promielocitos normalizados

Ayer, nuevo chequeo médico. Y debo estar muy bien porque ya no intereso. Las consultas han pasado de ser de media hora a cinco minutos. Antes, el médico anotaba todas las reacciones que sufría mi organismo, ahora sólo levanta los hombros y tuerce una ceja. Antes yo salía con un informe debajo del brazo, ahora con un apretón de manos. Eso sí, de las analíticas y las punciones no me libro: quince minutos tardó la enfermera en extraerme la sangre porque, claro, mis venas no son tontas y se esconden, así que acabó pinchándome en el dorso de la mano, lugar que me encanta, por cierto.

Y aunque me volví a quejar por enésima vez de este cansancio que me persigue cada vez que tomo las pastillas A combinadas con las B, al sabio de la bata blanca le faltó echarme del despacho con una patadita en el culo. A este tipo de mirada astuta e hiperactiva sólo le interesan mis promielocitos, que por lo que se ve, ya están totalmente normalizados.

Así que como no me hacen caso, voy a cambiar unos días de aires para, una de dos, o terminar de reventarme de cansancio o subir una vez más de talla. Y quién sabe si conseguir alguna buena fotografía.





Fotografía: algún rincón de Cantabria del que mi triste memoria no recuerda el nombre.


miércoles, 24 de agosto de 2011

Arte conceptual

Sigo a vueltas con el concepto y el discurso artísticos, sobre todo cuando se habla de fotografía. Y al obcecado fielato que se le sigue procesando en las escuelas de fotografía, hasta tal punto que este extremismo se me antoja ya rancio, caduco y obsoleto. El urinario de Duchamp data de 1917, ¡ya va haciendo tiempo!

Y digo esto desde el cansancio de tener que leer, ver y oír, repetidas veces hasta la saciedad, que cuando una "supuesta obra de arte" carece de estética, es ininteligible, o absurda, o grosera y, lo peor, que en el fondo se burla del espectador, lo denominan arte conceptual. Y lo que ha sido la revolución en el arte, que la idea esté por encima del objeto que la representa, se ha convertido en el refugio de los caraduras y la muletilla de la gran masa.

El culmen de tamaño despropósito fue aquella exposición, celebrada en París hace dos años, en la que la obra consistía en una galería de arte con todas sus paredes pintadas de blanco y completamente vacía. Y para colmo, o más bien para "cachondearse de todos los espectadores" se tituló "Vacíos". Señores inventores de lo inventado, John Cage compuso una canción que era sólo silencio de 4 minutos y 33 segundos e Yves Klein expuso ya una habitación blanca y vacía, y vendió espacios vacíos de París por oro (y se hinchó a venderlos), y eran los años sesenta. Está ya todo inventado. Recuerdo haber leído en aquella ocasión de un crítico que al ver la exposición se quedó anonadado ante la "pureza" del concepto. ¡El colmo!

Pues no, no es el como. El fin de semana pasado un "artista" (jajajajaja) se encerró en una jaula con un montón de gallinas mientras él dormía la mona por los efectos de los barbitúricos, ansiolíticos y demás mandangas que le administraba su novia, también "artista" (jajajajaja). Quería "mostrar que somos todos iguales, independientemente del lugar que ocupamos en la cadena alimentaria". ¿Es un geta o un gilipollas? O quizá sea un artista conceptual, quién sabe.



Después de pensarlo mucho, yo también me he vuelto artista conceptual. Y esta es mi primera foto en este campo, titulada "Desechos de tienta". El concepto está claro, ¿o no?


viernes, 12 de agosto de 2011

Mi mar, el mar

Hoy volví a ti
mi mar, el mar,
llanura de lágrimas de sal.

Hoy llegué a ti
a cumplir mi juramento,
con el cuerpo quebrado
la muerte en mi sangre,
obscena, rebullendo.

Se dio el alma de sí
de tantos dolores y penas,
y se ha perfumado el aire
de lamentos.
Mi mar, el mar.

Me asomo a ti,
océano de paz,
envuelto en sombras:
quien sabe si huyendo,
quien sabe si pertinaz,
a morirme entre tus brazos vengo.

Y ahora que yo quería hablarte
se han roto los cielos,
y las nubes que te rodean
las hogueras encendieron.

Y ahora que yo quería cantarte
mudo me quedo,
mi mar, el mar,
abismo de lágrimas de sal.

¡Qué bello mar, qué bello!
¡Qué bello mirarme en ti, qué bello!

Hoy volví a ti
de la muerte huyendo
y te encontré, mi mar,
jugando con la luz,
allá en el horizonte,
donde los días mueren.

Y ahora que yo quería decirte
que escapando vengo,
apagas la última luz
y te me vas.


Hoy lloré en ti
mi mar, el mar,
refugio de mis lágrimas de sal.
¡Qué triste vengo!
¡Qué lejos te vas!





Fotografía: otro rincón de Cantabria de cuyo nombre no quiero acordarme

lunes, 8 de agosto de 2011

El último rincón

Sucede que me canso de estar cansado, con el cuerpo dolorido y la piel carcomida de picor.

Sucede que me voy a buscar allí donde se halla el último rincón.

"El último y el primero:
rincón para el sol más grande,
sepultura de esta vida
donde tus ojos no caben."


Sucede que cuando lo encuentre, o acaso lo haya encontrado, grabaré su rostro y olvidaré su nombre.

Sucede que si alguien más lo encuentra, o lo roba, o lo hiere.

"Después del amor, la tierra.
Después de la tierra, nadie."

El último rincón, de Miguel Hernández





Fotografía: un rincón de Cantabria de cuyo nombre no quiero acordarme

jueves, 9 de septiembre de 2010

Los fotógrafos no madrugan

Por fin hoy he terminado la versión en inglés de mi web (ya me puedo internacionalizar). Seguro que algún error tiene, pero es que ya la vista echa chiribitas (ojo a la segunda acepción de "echar chiribitas" que recoge la RAE: ""Expresar en la mirada la ilusión de que algo deseado va a suceder pronto"").

De paso, aunque esto último ya lo hice la semana pasada, he actualizado mi porfolio "comercial" y he añadido 8 piezas nuevas a la serie "LACRIMA", de las cuáles hay varias que me parecen muy buenas y aportan mucho a la serie. Ya veremos como les va por estos mundos de Dios ....

La semana que viene toca meterse con las galerías de paisaje, habrá novedades.

Cambiando de tercio, que no de mundillo, hoy leía en la autobiografía de Helmut Newton que estoy terminando una de sus gloriosas frases, como no, cargadas de ese "tonillo" socarrón que entre líneas dice algo así como: jódete, que yo he sido uno de los mejores fotógrafos de moda de la historia. El gran Helmut dice:

"Lo hermoso de la fotografía es que es comparativamente barata de producir, se puede hacer con rapidez con un mínimo esfuerzo de personal y equipo, y si metes la pata en un trabajo siempre puede salirte bien otro. Además, no hay que madrugar".

Sí claro, que bonito. ¡Mamá, quiero ser fotógrafo!



Fotografía: Tina Menor, San Vicente de la Barquera (Cantabria) ... ay, la tierruca ....

martes, 25 de mayo de 2010

Decidir y Lars Von Trier

Alguien se ha preguntado la cantidad de veces al día que tenemos que decidir, elegir, resolver, ......

De todas ellas, las peores son las ocasiones en las que tenemos que decidir. Y cuando hablo de decidir hablo de "cortar la dificultad" y formar un "juicio definitivo". Decidir es doloroso. Decidir, dado que es cortar, siempre es agresivo con alguien o con algo, y suele ser tajante, definitivo. Y ya no hay vuelta atrás.

Que horror tener que decidir.

Cambiando de tercio, una compañera del máster me escribió ayer. Acababa de ver la película "Anticristo" del "genial" y polémico cineasta danés Lars Von Trier. Y me escribió para de forma sucinta piropearme, ya que me apuntaba que las fotografías de mi serie "El bosque invisible" le recordaban a la visión que sobre la mujer, la soledad, la desesperación, el terror y la enfermedad mostraba Von Trier en su película. Inmediatamente me puse a buscar imágenes y videos por internet y me saltó la conexión: pues va a ser que sí. Y hasta me dio miedo.

Este viernes en EFTI se proyecta Fotoproyectos VII con los trabajos de los alumnos del máster, y allí verán la luz por primera vez mis imágenes del "Bosque invisible". Sólo espero que inquieten, molesten, sobrecojan, entristezcan algo mis imágenes como lo hacen las películas de Von Trier.

Pero hoy no toca subir ninguna foto así. Hoy me quedo con los paisajes que relajan; con las postales de viaje.
(¿O lo mejor es algo inquietante este paisaje? No sé ......)


Fotografía: Tagle (Cantabria)

martes, 11 de mayo de 2010

¿Por qué se empeña el otoño en tener primavera?

"¿Por qué se empeña el otoño en tener primavera?", le dijo el gorrión al ruiseñor.

"Porque vio una rubia flor asomando en la vereda", contestó aquél sin ningún rubor.

"Sí, pero no sabe que esa flor es pasajera", insistía pensativo el pequeño cantor.

"Acaso cada día no sale el Sol, y aún así lo esperas", y un suspiro lo embargó.































"¿Dónde se fueron las náyades? ", preguntó el pez a la rana.

"La primavera las echó", respondió ésta con desgana.

"¿Y se llevaron el color?", continuó, sacudiendo sus escamas.

"Sí, pero dejaron su aroma", y el negro batracio la blanca charca saltó.


Fotografía: Tubilla del Agua (Burgos)


lunes, 3 de mayo de 2010

Mirando al oeste

Cada día se pone el sol. Y cada día la luz besa el horizonte y lo tiñe de colores.

Todos los días tienen un final que se anuncia cuando la luz se desvanece hacia el oeste.

Al sentir que un día más se escapa se producen siempre emociones contradictorias. Hay una emoción agónica de los sueños no cumplidos, de las frustraciones que se aferran a nuestra espalda, de nuestros miedos callados. Y hay otra emoción mágica, la que anuncia la noche, la que proclama que mañana habrá otro día, la de la esperanza de un día nuevo donde, quizá, se cumpla un sueño, se destierre una frustración o se muera un miedo.

Y cada vez que se pone el sol, una quimera: un ser bello, más maravilloso que verdadero, que al alba nos devuelva la luz.




Fotografía: Tagle (Cantabria)

miércoles, 28 de abril de 2010

Jesús Micó: Otra palmadita en la espalda

Ayer tuve la suerte de que Jesús Micó me revisara mis dos últimos trabajos y me dedicara 40 minutos, en vez de los 20 programados.

Jesús Micó es Fotógrafo, Profesor e Investigador de la fotografía, Especialista en Teoría e Historia de la fotografía, Comisario de exposiciones y Crítico de Arte. Imparte clases en varias Universidades y está a punto de doctorarse. Vamos, que entiende de esto.

Es uno de los profesores colaboradores del Máster de EFTI, y es unánime el consenso entre los alumnos de que sus clase han sido de lo mejor del máster, con mucha diferencia.

Bien, ayer revisó mis dos trabajos, LACRIMA y EL BOSQUE INVISIBLE. Inició su análisis/crítica con el segundo trabajo, el más reciente. Fue tajante en algunos aspectos relacionados con el formato, en los que descuidé las formas llevado por los consejos de la Dirección del Máster. Ahí me dio bien, pero lo peor es que yo era consciente de que lo estaba haciendo mal. No puedo tener esos fallos. Ciertas imágenes de la serie, evidentes, con más impacto visual y estridencia, me aconsejó que prescindiera de ellas y me decantara por la vertiente absolutamente poética, onírica, e intimista. Y llegó a decir que eran de tal belleza que conmovían el espíritu. Me quedé mudo y a punto de sonrojarme. Alguna otra idea más me aportó, muy de agradecer, para continuar construyendo estas imágenes.

Los últimos 10 minutos los dedicó a revisar mi trabajo LACRIMA. Después de una gran criba en la edición (en la que se han caído fotos que me encantan, pero ....) este trabajo consta actualmente de 9 fotografías. Las visionó sin articular palabra, no puso un pero a ninguna de ellas, y al acabar me preguntó: ¿en qué tamaño tienes pensado producirlas para una exposición? Le contesté que a medio tamaño (por razones obvias de mi escasa economía, y de que mis imágenes no provienen de una cámara de formato completo "full frame" y me surgen las dudas de si una interpolación hasta 1 metro puede deteriorar demasiado la imágenes, de por sí extremadamente complicadas para su impresión). Una sútil sonrisa se esbozó en sus labios: "No. Nunca. Eso es muy vulgar, y estas imágenes no lo son. La tremenda belleza de las mismas requieren ser producidas a un gran tamaño o incluso, para poder realzar su belleza y su recogimiento espiritual, a un tamaño muy pequeño. Que el espectador se tenga que acercar para apreciarlas en toda su belleza y se meta dentro de ellas. Hay que ser arriesgado y apostar por lo no convencional. Imagínatelas del tamaño de una mano, en una caja de luz, puestas en hilera una detrás de otra ... y con algún texto". Una pausa. "¿Escribes?", me preguntó. Sí, poesía, le respondí. Una cómplice mirada de soslayo: "Perfecto".

Se levantó de la mesa, y casi sin inmutarse me dijo;: "Te felicito. Tienes unos trabajos con mucha coherencia y te mueves muy bien en estos registros poéticos. Sigue así. Suerte". Y nos estrechamos la mano.

Salí de EFTI con una invisible sonrisa de oreja a oreja.




Fotografía: playa de Valdearenas, Liencres (Cantabria). Sí, me encanta Turner, ¿qué pasa?

miércoles, 21 de abril de 2010

Una mañana con José Luis Galicia

Ayer tuve una de esas mañanas que sin duda pasan a los anales de la vida propia como día insigne señalado. Cuatro horas de charla amena en la casa/estudio del artista/pintor/grabador amigo íntimo de Picasso. ¿que quién es? Para empezar fue el que convenció a Picasso de que cambiara el testamento del Guernica, y que cambiara la condición de su regreso a España. Le hizo cambiar la condición de que se instaurara una República, y dejarlo en Democracia. Ha pintado la cúpula y absides de la Almudena y tiene 25 cuadros (si no me equivoco) en el Reina Sofía. Primo del torero Arruza y sobrino de León Felipe .... reputado y renombrado Director de Arte de cine entre los años 60 y 80 (sus anécdotas con Brigitte Bardot y Claudia Cardinale rodando "Las petroleras" en Colmenar Viejo son buenísimas).

Me ha enseñado su casa. Unos 400 metros cuadrados de casa en los que absolutamente todas las paredes son un museo: cuadros de su padre Fernando Galicia (amigo íntimo de Azaña, asiduo tertuliano del café Gijón, amigo de Unamuno, Valle Inclán, Gerardo Diego, Alexandre, ....), al lado de cuadros suyos y grabados. Multitud de obras de Picasso, muchas dedicadas a su persona, Matisse, Fortuny, Rubens, ..... y algún pintor coetáneo que ya no recuerdo.

Nos ha hecho un repaso de su vida, su infancia en Madrid, su exilio a París, donde conoció a Don Pablo (como el llama con extremado cariño a Picasso), su huída del ejército nazi de París a Burdeos, los bombardeos que sufrió en Burdeos, las calamidades de las malditas guerras, y su vuelta a España, a Burgos.

Conocer un personaje así, con esa historia y esa vida a sus espaldas, y todas las entrañables anécdotas con las que va adornando sus relatos, no tiene precio. Uno se plantea hasta pedirle que te permita escribir sus memorias .....

Un día, con más tiempo, debería escribir más sobre él. Me lo apunto.

Por cierto, me ha regalado uno de sus grabados, con dedicatoria incluida.




Fotografía: nacimiento del Asón, Cantabria. Un hermosos lugar donde admirar la naturaleza.

viernes, 16 de abril de 2010

Historia inconclusa de una roca

Érase una vez un delfín que vivía en el reino de Neptuno. Allí se creía feliz, enamorado de una sirena, mecido por las olas, jugueteaba entre ellas y se calentaba con los rayos del sol. Pero también sufría tempestades, grandes olas que parecían tragárselo, rayos caídos del cielo que querían partirlo en dos, y a menudo se veía metido en medio de peleas entre los monstruos marinos: Equidna tratando de matar a Tifón, Hidra de Lerna devorando a Gerión, las Gorgonas defendiéndose de Caribdis o el dragón de la Cólquida intentando cegar al Cíclope.

Y así pasaba la vida el delfín, en su océano, el gran océano.

Pero un día, que fue cualquier día, perdió a su sirena, y las tempestades se sucedían una tras otra sin tregua. Cansado de huir, de nadar sin descanso, de evitar a los monstruos marinos, de llorar en medio de la inmensidad, decidió dirigirse hacia la costa.

Fue cuando descubrió una corriente de agua dulce, tibia, que le produjo un gran placer. Entonces decidió seguir esa corriente y se acercó al borde de la costa, a un precioso acantilado donde un hermoso arroyo de crines blancas caía desde lo alto de un risco para precipitarse sobre las rocas. Luego, sosegado el ímpetu de su caída, reposaba sus aguas en un pequeño remanso al abrigo de las paredes de una cueva que se abría, al final, hacia el inmenso océano donde vertía sus ya serenas aguas.

El delfín recordó las advertencias de Neptuno: toda criatura que abandone mi reino, el gran mar, recibirá un terrible castigo por su traición ….. pero la belleza del lugar, la pena que le mordía el alma, y el cansancio de tantas horas sin dejar de nadar le empujaban hacia aquel refugio de paz. Se tapó los oídos y se enjugó de nuevo las lágrimas, no fuera a ser que le enturbiaran la vista, y que lo que veía como un pequeño paraíso, en realidad no fuera más que un canto de alguna sirena. Pero, al revés, le pareció aún más hermoso aquel escondido lugar.

Y saltó, dio un gran salto, y se coló en la charca de agua dulce, tibia por los rayos del sol, serena en su eterna quietud. Cerró los ojos y se le secaron las lágrimas, dejó de oír el rugido de las olas, sintió la calidez de los rayos del sol en sus mejillas y se quedó dormido.

Al despertar, en medio de una paz que creía olvidada, se dio cuenta de que no se podía mover. Pero no el importó, porque desde donde estaba podía ver las nubes pasar enormes empujando a las nerviosas olas, veía saltar a otros delfines golpeados por la furia del mar, y al fondo el sol durmiéndose sobre la inmensidad, tiñendo de bermellón el horizonte. Y se volvió a quedar dormido.

Una voz hueca y de una gravedad profunda lo despertó. Al abrir los ojos, puedo distinguir a un tritón enviado por Neptuno, “Despierta, traidor, ¿es que pensabas que no te encontraríamos? Me envía tu amo y señor para decirte que te perdona tu infamia si abandonas el estanque ahora y retornas a su reino. Si no lo haces, no respondo de su furia. Y necesito tu respuesta ya …”. El delfín permaneció en silencio, se sentía a gusto y en paz, por fin después de muchísimo tiempo. Y cuando levantaba la vista hacia el océano sólo veía enormes nubes de color gris devorándose unas a otras, olas de más de diez metros peleándose entre las serpientes marinas y un enorme dragón escupiendo fuego.

No respondió. Así que el tritón, enfurecido, de alejó hacia el océano y desapareció dando un tremendo golpe con su cola en el agua, haciendo soplar con toda su fuerza una concha de caracol que usaba para enervar las olas del mar. Estas se elevaron a una altura inusitada, llegando incluso a golpear a alguna de las nubes que espantadas se abrieron. Y entonces asomó entre ellas su cabeza Medusa, emisaria de Neptuno, inyectada de una furia inusitada.

El delfín notó que su inmovilidad iba en aumento, hasta tal punto que ya no sentía ninguna parte de su cuerpo, un frío gélido se apoderó de él y dejó de sentir los rayos del sol en sus mejillas. Se miró, asustado, en las tranquilas aguas de su refugio que en ningún momento se habían alterado por la furia de los esbirros de Neptuno. El delfín se quedó horrorizado: al mirarse en el agua solo vio el reflejo de una roca. Y volvió a llorar.

¿no podría volver a nadar entre las olas?¿no podría volver a sentir el roce de los rayos del sol en su cuerpo?¿no volvería ninguna sirena a cantar por él?

Entre lágrimas, se volvió a dormir.


Fotografía: El Bolao, Cóbreces (Cantabria)

viernes, 9 de abril de 2010

Berria y el centenario del nacimiento de Miguel Hernández

En este año 2010 se cumplen 100 años del nacimiento de uno de los mejores poetas españoles. El poeta pastor, el poeta despreciado, desubicado. El desafortunado. El más apenado que ninguno. El poeta nacido para el luto: Miguel Hernández.

Estando a los pies de la cárcel de Berria, en Santoña, Cantabria, encontré este árbol solitario, mecido por el viento, olvidado detrás de un muro. Se miraba, triste, en el agua, y me pareció verlo umbrío por la pena y casi bruno.

Había pensado hacer tarde o temprano un homenaje a uno de mis poetas favoritos, a mi poeta de la pena eterna, del llanto silencioso, del rayo que no cesa. Que mejor fotografía que ésta para ilustrar una de sus poesías. Soneto que desde la primera vez que lo leí se me quedó grabado para los restos, siempre a mis penas fiel, pero importuno:

Umbrío por la pena, casi bruno,
porque la pena tizna cuando estalla,
donde yo no me hallo no se halla
hombre más apenado que ninguno.

Sobre la pena duermo solo y uno,
pena es mi paz y pena mi batalla,
perro que ni me deja ni se calla,
siempre a su dueño fiel, pero importuno.

Cardos y penas llevo por corona,
cardos y penas siembran sus leopardos
y no me dejan bueno hueso alguno.

No podrá con la pena mi persona
rodeada de penas y cardos:
¡cuánto penar para morirse uno!


Miguel Hernández "El rayo que no cesa"



Ahora, sólo queda enmudecer y saborear su rima en la umbría de mi habitación.



lunes, 5 de abril de 2010

De vuelta de la tierruca

Después de una semana agotadora, sin parar, traigo la retina llena de la belleza de Cantabria y la tarjeta de memoria un poco floja. O a lo mejor es que las fotografías que he hecho no hacen justicia a lo que he visto, y eso es un sacrilegio.

Una semana rodeado de buenos amigos, suculentas comidas, agradables sobremesas, hermosos lugares, alguna que otra aventura que recordar y como siempre las ganas de volver.

Ahora toca ponerse las pilas y volver a la rutina diaria.


Fotografía: playa de la Concha de Suances.

domingo, 20 de septiembre de 2009

Playa de Tagle, Cantabria

En soledad, que es como mejor se hacen y disfrutan estas fotos ......





domingo, 13 de septiembre de 2009

La meta (Tagle)

“Conté mis años y descubrí, que tengo menos tiempo para vivir de aquí en adelante, que el que viví hasta ahora...

Me siento como aquel chico que ganó un paquete de golosinas: las primeras las comió con agrado, pero cuando percibió que quedaban pocas, comenzó a saborearlas profundamente.

Ya no tengo tiempo para reuniones interminables donde se discuten estatutos, normas, procedimientos y reglamentos internos, sabiendo que no se van a lograr nada.

Ya no tengo tiempo para soportar absurdas personas que, a pesar de su edad cronológica, no han crecido.

Ya no tengo tiempo para lidiar con mediocridades.
No quiero estar en reuniones donde desfilan egos inflados.
No tolero a maniobreros y ventajeros.

Me molestan los envidiosos que tratan de desacreditar a los más capaces para apropiarse de sus lugares, talentos y logros.

Detesto, si soy testigo, de los defectos que genera la lucha por un majestuoso cargo. Las personas no discuten contenidos, apenas los títulos.

Mi tiempo es escaso como para discutir títulos.
Quiero la esencia, mi alma tiene prisa.... Sin muchas golosinas en el paquete...

Quiero vivir al lado de gente humana, muy humana.
Que sepa reír de sus errores.
Que no se envanezca, con sus triunfos.
Que no se considere electa, antes de hora.
Que no huya de sus responsabilidades.
Que defienda la dignidad humana.
Y que desee tan sólo andar del lado de la verdad y la honradez.

Lo esencial es lo que hace que la vida valga la pena.
Quiero rodearme de gente que sepa tocar el corazón de las personas….
Gente a quien los golpes duros de la vida le enseñó a crecer con toques suaves en el alma.

Sí, tengo prisa, pero por vivir con la intensidad que sólo la madurez puede dar.

Pretendo no desperdiciar parte alguna, de las golosinas que me quedan… Estoy seguro
que serán más exquisitas, que las que hasta ahora he comido.

Mi meta es llegar al final satisfecho y en paz con mis seres queridos y con mi conciencia.
Espero que la tuya sea la misma, porque de cualquier manera, llegarás..."

Mario
de Andrade


Fotografía: Playa de Tagle, Cantabria

domingo, 6 de septiembre de 2009

Liérganes, el río Miera y Gerardo Diego

Bajando el portillo de La Lunada, jugando al escondite con el río Miera, una alfombra verde tapiza las montañas del valle, regalando al viajero uno de los espectáculos más bellos que puede ofrecer la Naturaleza.

Allí arriba, entre las peñas por las que se descuelga el río Miera, en una inscripción de un mirador desde el que se divisa todo el valle, se puede leer esta poesía escrita por Gerardo Diego:


Río Miera ¿quién te vio
más arriba de San Roque,
brincando de lastra en lastra
burlando alisas y robles?

De peñas te descolgaste
desgarrándote en girones,
sin torcerte los tobillos
en las quiebras de las hoces.

Altos cantares de nieblas
aprendiste de pastores
y según bajas riendo
vas robando corazones.

Mozo, te festeja Liérganes
con arco de puente noble
y tu pecho ya se ensancha
para reflejar honores.

Quién te vio allá, río Miera,
y te ve manso de roces,
delatándote en toneles
y cubas de sombra y bosque.

Antes de agrietar los labios
con la sal del puntal norte,
río Miera, quien te viera
y te ve, no te conoce.

En brazos de la marea,
una vez luz y otra noche,
dos veces al día mueres
de azul belleza salobre.


Gerardo Diego

Fotografía: río Miera a su paso por Liérganes (Cantabria, la bella tierruca)


martes, 1 de septiembre de 2009

Atardecer en Los Locos

De vuelta de Cantabria, con la retina herida de verde, el corazón encogido por el regalo de esos atardeceres de ensueño y alguna que otra fotografía en la tarjeta de memoria.

He estrenado mis nuevos filtros ND de Cokin. Son una gozada y abren un nueva perspectiva, con muchas posibilidades. Ahora puedo jugar mucho más con la variable tiempo, tan importante y mágica en esto de la fotografía.

Esta fotografía está tomada en la Playa de Los Locos de Suances, famosa por sus olas y sus atardecederes. 30 segundos de exposición con los tres filtros 152, 153 y 154.

Quiero agradecer a Poldo y Eugenio (Hotel Vivero II, en Suances) su hospitalidad que me hacen sentir como en casa. Y a Eugenio por esos "rinconucos" tan maravillosos que me ha soplado.

Cantabria, la tierruca, cómo no voy a estar enamorado de ti .......