Pues que sepáis vosotros, malditos ignorantes engreídos (anda, me ha salido el mismo vocablo que me dedica mi admirad@r secreto), derrochadores ciegos, hijos del despilfarro y la sociedad del bienestar, que por más dinero que tengáis, cuando del grifo no salga agua, os va a dar igual todos los billetes que tengáis metidos debajo del colchón.
Cerrad el grifo mientras os enjabonáis, necios; no estéis media hora debajo del chorro de la ducha abierto a tope, anormales, y mientras os cepilláis los dientes llenos de empastes de oro, sonrisas de chacal, cortad el grifo, mamarrachos.