Todas las fotografías y textos son propiedad del autor. Todos los derechos reservados. Copyright © 2010 José Luis Esteban




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sábado, 31 de diciembre de 2011

Para terminar el año

Ahora que quedan apenas unas horas para que se acabe este fatídico año para mi, he de hacer una última confesión: no todo ha sido malo, no.

Por fin he conseguido uno de mis sueños: mi Harley.

Atrás han quedado funestos episodios agónicos. Y espero que mi nueva montura me dé muchísimas satisfacciones y restañe mis heridas.

Me ha costado mucho conseguirla, pero al final, ya puedo cabalgar sobre sus lomos: mi Harley Softail Springer modelo Cross Bones, que además ya no se fabrica.


¡FELIZ 2012!


Fotografía: mi Cross Bones, una auténtica "dark custom"

jueves, 29 de diciembre de 2011

El fuego purificador

Sirva ésta, si pudiera, para quemar todo lo malo que me ha pasado este año. Los malos ratos quiero que se quemen en mi memoria. Y aquella habitación blanca, llena de dolor, se tiña de todos los colores y sea capaz de revivir a todos su moradores.

Y aunque sigo renqueante y con la mirada algo turbia, a ver si soy capaz de quemar todos esos meses de sufrimiento.


Para aquellos que lean mi blog, les deseo todo lo mejor para el 2012. ¿Y salud? ¡Por toneladas!







Fotografía: embalse de Navacerrada (Madrid). Aunque parezca un "amaño" de Photoshop, ese cielo incendiado no es otra cosa que la contaminación lumínica ahuyentando la niebla. Y eso sí, un frío aterrador.


martes, 13 de diciembre de 2011

Calendario solidario hasta la médula: fundación Josep Carreras

UN PEQUEÑO GRANO DE ARENA AYUDA A CONSTRUIR UNA MONTAÑA

Sólo deseo que este calendario, humilde grano de arena, que he confeccionado con toda mi ilusión, pueda contribuir a la valiosísima labor que desarrolla la Fundación Josep Carreras contra la leucemia. Ojalá que cada uno de esos paisajes que he atrapado con mi cámara pudiera curar muchísimas leucemias, como yo he conseguido curar la mía.

Su precio es de 10€, cantidad que será íntegramente entregada a la Fundación Josep Carreras. El próximo lunes día 19 iniciaré su venta en la inauguración de la exposición REGALA ARTE que con motivo de las navidades se celebra en la Galería de Arte Montsequi de Madrid (c/Alonso Cano, 42). El acto, en el que habrá cóctel y vino español, se iniciará a las 20:30. Todo el mundo está invitado al mismo. En la exposición participo con cuatro fotografías cuya venta será destinada también a la Fundación.

Si alguien quisiera un calendario estaré encantadísimo de reservárselo y enviarlo por correo, para ello sólo tiene que escribirme a jlesteban.garcia@gmail.com














miércoles, 7 de diciembre de 2011

Más que bien

Esta es la expresión que mejor define mis últimos días de existencia. El día 1 empecé de nuevo el tratamiento de mantenimiento con quimio oral y la verdad es que me está afectando más bien poco, o también será que ya me he acostumbrado a ciertos efectos secundarios a los que no presto atención, no sea que se crezcan.

Hoy además he estado enseñando mis trabajos fotográficos en una galería de arte dedicada a la fotografía que se interesó por ellos. El director vio mis fotos en la web, le gustaron y me comentó que ahora estaba la cosa difícil pero que le interesaban para incorporarlas en el futuro a su galería. Le insistí en mostrárselas en papel, consciente de lo que ganan impresas y más con el papel que elijo para ello. Y hoy me ha recibido.

Tanto le ha gustado mi trabajo que hemos pasado de "colaborar en el futuro" a "serás el próximo artista que incorpore en el año 2012". Me he quedado sorprendido y, obviamente, me he llevado un alegrón que es difícil de explicar. Escarmentado ya por anteriores experiencias y pisando la tierra, aún no lo doy por cierto hasta que no lo vea con mis propios ojos, que este mundillo es tan cambiante que lo que hoy es un sí, mañana es un no. Pero pinta bien. Y contento no, contentísimo, porque entrar en una galería especializada en fotografía con la competencia que hay es casi milagroso (y sin padrino) y, más aún, cuando esta galería tiene presencia en ferias del sector (como Madridfoto) y clientes fijos coleccionistas de fotografía.

Pues eso, más que bien. Parece que me estoy cobrando revanchas a la leucemia y en lo fotográfico, mejor imposible.



Fotografía: las tres pagodas de Dali (Provincia de Yunnan, China)



lunes, 5 de diciembre de 2011

Con la punta de los dedos

El viernes me cobré una deuda que tenía pendiente con la leucemia, la traicionera muerte blanca. Abrí la última puerta que se interponía entre mi sueño y yo.

Ahora sólo es cuestión de tener paciencia (¿cuántas veces he escuchado la palabra paciencia en estos ocho meses?), sólo es cuestión de esperar unos días. Ya lo acaricio con la punta de los dedos.






Fotografía: Puerto de la Morcuera, Madrid.


viernes, 25 de noviembre de 2011

Finalista XIV Premio Bienal Unicaja de Fotografía

El día empezó mal, muy mal ..... hoy necesitaba abrir una puerta que me iba abrir un nuevo mundo. Pero me he dado de bruces con ella. No sé si fruto de los tratamientos de quimioterapia o simplemente que mi edad biológica, con esto de la leucemia, se ha apoderado de mi, pero el caso es que me encuentro últimamente falto de reflejos y algo lerdo para desenvolverme por este alocado mundo. Cuestión esta que se une a que mi batería se descarga muy rápido y tengo que dosificarme en mi actividad vital. Sea por lo que sea, desgraciadamente, el caso es que tengo que volver a esperar.

El resto de la mañana se ha pasado con problemas menores que, como en tantas y tantas cuestiones, se resolverán con tiempo y dinero.

Menos mal que algo bueno me ha traído por fin el día: el jurado del XIV Premio Bienal Unicaja de Fotografía me ha seleccionado como finalista del mismo, aunque no he sido premiado finalmente. Mi fotografía formará parte de la exposición que durante el año 2012 recorrerá distintas ciudades andaluzas y se incluirá en le catálogo que se editará con motivo de dicho evento. La fotografía, que ya apareció en este blog en su día, la tomé en una de los aislamientos que tuve que sufrir en el hospital durante mis tratamientos. ¡Vaya recuerdos!






















La titulé "Crisálida" y creo que todos los enfermos que han tenido la desgracia de padecer un cáncer y la suerte de poder contarlo la entenderán perfectamente.

A pesar de que el año agoniza ya en breve, no será ésta mi última novedad fotográfica. Ando preparando algo con la Fundación Josep Carreras de lo que en breve informaré en este blog.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Crepúsculo

Crepúsculo: "Etapa declinante que precede al final de algo"


Acabo de recibir una llamada que me abre una de las últimas puertas hacia el final de mi último sueño. La semana que viene puede que aquello con lo que soñé en el hospital esté muchísimo más cerca.



Fotografía: embalse de Santillana (Madrid)

jueves, 10 de noviembre de 2011

Por cada historia que termina

Anochece y se vienen encima oscuridad, silencio y frío.

Por cada historia que termina un corazón que se parte, desangrándose en el olvido.

Una luna nueva que asoma, un largo día que acaba.

Perdóname por haberte querido. Perdóname por haberme perdido.

Todas las historias se terminan: en unas ríes, en otras lloras, pero al final en todas las páginas se acaban.

Así fue aquel loco camino sin sentido, una breve historia que se acaba.

Hoy llueven rencor, ira y lágrimas. Hoy muerde el estómago encogido.



Por cada historia que termina,

oscuridad,

silencio

y frío.




Fotografía: una historia que termina, ahogándose en un pantano, entre oscuridad, silencio y frío. Embalse de Santillana, Manzanares el Real.

martes, 8 de noviembre de 2011

Algo que celebrar

Aquel día decidí cumplir un sueño. La noche anterior, aislado en aquella habitación terriblemente blanca del hospital, me había despedido de mi hermano que, atónito y sin articular palabra, se petrificó delante de la cama incapaz de reaccionar. Jamás se me olvidará su cara ni esa dulce sensación que se apoderó de mi: la de apagarse lentamente, como se apaga una vela que se queda sin mecha.

Al día siguiente la suave luz del sol que apenas dejaba pasar las exiguas lamas de la persiana me desperezó de las brumas que se habían apoderado de mi. Sin poder mover ni la mano para secarme una lágrima que me caía por la mejilla, porque mi cuerpo falto de oxígeno era incapaz del más mínimo movimiento, decidí cumplir un sueño.

Un sueño que consiste en una carrera de obstáculos en la que hoy, gracias a Dios, tras mucho esfuerzo y lucha contra mi mismo, que es la más difícil de las luchas, he logrado sortear uno de los más complicados.

Así que hoy sí tengo algo que celebrar: mi sueño está cada vez más cerca, aunque la vida me ha enseñado que lo que un día está cerca, al día siguiente puede estar en el infinito, o más allá. Pero no por eso hay que dejar de luchar ni perseguir un sueño.




Fotografía: tomada en el embalse de El Vellón, Madrid

lunes, 7 de noviembre de 2011

Un indolente eufemismo

Como si de un parte de guerra se tratara: mi estado asténico remite, espero definitivamente, sin embargo nuevos daños colaterales han asaltado mis trincheras. Una epidemia invade mis tendones y músculos de tal manera que no hay movimiento que haga que no me produzca dolor. Cualquier malpensado diría que es cosa de la edad, y razón puede que no le falte, aunque yo lo achaco más a la falta de actividad de estos meses pasados y a los malditos tóxicos que son el pan mío de cada día.

Mi médico dice que soy el raro de la familia, lo que a mi me pasa no le pasa a ningún paciente, y de lo que la mayoría refiere como efectos secundarios, yo no tengo ni rastro. Me los relaciona y termina, sarcásticamente, con una cruel pregunta: "¿Se los cambiarías?". Mi respuesta es contundente: "NO".

A esto hay que unirle el eufemismo que se ha puesto de moda entre mis "conocidos" del barrio, ya que apenas salgo de aquí. "¡Qué fuerte te has puesto!", es clamor popular. Que gente tan bondadosa y prudente, cuando lo que quieren decir es que he desarrollado un enorme músculo abdominal que lejos de contenerse, bribón él, ha decidido expandirse. A todo esto, saco pecho y meto barriga. Y rezo para que no me vean cojear, no me quieran dar la mano o se les escape un golpecito en la espalda, porque entonces pudiera ser que el eufemismo le diera un abrazo a la razón y se convirtiera en un "¡Qué mayor te has hecho!". Y por ahí, sí que no paso.



Fotografía: Cudillero, Asturias.